jueves, 31 de mayo de 2007
domingo, 29 de abril de 2007
Bush, Calderon, Slim…. Ellos son los Terroristas
Por Enrique Cisneros
Según el diccionario, terrorismo es “la sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”.
De acuerdo con la ley, que por vía rápida (y por órdenes de Washington) aprobaron los senadores el pasado jueves, “ se impone sanción de seis a 40 años de prisión, y hasta mil 200 días de multa, sin perjuicio de las penas que correspondan por los delitos que resulten, a quien utilice sustancias tóxicas, armas químicas, biológicas o similares (...) explosivos, armas de fuego, incendio o inundaciones, o por cualquier otro medio violento, para producir alarma, terror o temor en la población, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad para que tome una determinación"
Con esta definición ambigua (y a modo), se vuelve a los tiempos de Gustavo Díaz Ordaz en que a cualquier luchador social se le acusada de “disolución social” y se impedían protestas que fueran más allá de hacer escritos, firmas de desplegados o en última instancia, mítines y marchas.
Estas modificaciones al código penal van contra la Constitución en su artículo 39 que dice textualmente: la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder publico dimana del pueblo y se instituye para beneficio de este. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.
Con lo que acaban de aprobar los senadores se posibilita que con cualquier provocación, generada por un infiltrado, o con diversas trampas como las que acostumbran los cuerpos de (seudo) inteligencia del Estado, se criminalice a luchadores sociales o grupos que discrepan con los gobernantes.
¿Quién va a determinar qué es lo que atenta contra la seguridad nacional o presiona a las autoridades? Ya las cárceles mexicanas se están llenando de jóvenes que protestaron pacíficamente, como en Yucatán o Guadalajara, y que mediante una provocación se les acusó de diversos delitos. Lo mismo hicieron terroristas como Ulises Ruiz con los dirigentes de la APPO en Oaxaca, o terroristas como Vicente Fox y Calderón con los campesinos de Atenco, protestas donde algunos dirigentes terminaron recluidos en penales de alta seguridad, como el de Almoloya. Ahora, además, ya pueden acusar a quien se les ocurra, de terrorista, por estar contra la “seguridad nacional o presionar a una autoridad para que tome una determinación”. Lo de las armas, explosivos, incendios, etc., eso lo pueden montar sin ningún problema.
Si realmente estuvieran dispuestos a encarcelar a los terroristas, o sea a los que siembran el terror por medio de una sucesión de actos de violencia, el primero que debería de ir a la cárcel sería George W. Bush, quien en Afganistán e Irak, por solo mencionar dos casos, ha promovido el asesinato de decenas de miles de seres humanos. Y Carlos Salinas, Vicente Fox y el mismo Felipe Calderón ¿Acaso no han sembrado el terror y generado la violencia contra millones de compatriotas?
¿Condenar a muerte a millones de jubilados con el fraude de las Afore´s y los cambios a las leyes del IMSS y el ISSSTE no responde a la categoría de terrorismo?
El mismo juicio de terrorista se puede hacer contra los “Carlos Slim´s” cuya riqueza es producto de la explotación de cientos de miles de seres humanos. Ellos, los grandes capitalistas han condenado a la humanidad a la muerte con la explotación, la exclusión, con destrucción ecológica (el calentamiento global, la perforación de la capa de ozono……). Ellos si son terroristas.
Son terroristas los que con el sólo objetivo de lucrar, promueven los alimentos transgénicos; los que envenenan las cosechas con sus pesticidas, los que han decidido utilizar los alimentos para generar energía, en lugar de cambiar esa forma de vida capitalista que está llevando al género humano a la autodestrucción.
Son terroristas los que le quitan el presupuesto a la cultura y privatizan la salud, para aumentarles los sueldos a los militares. Son terroristas los que envenenan a los seres humanos con Coca Cola u otras comidas chatarra. Son terroristas los que enajenan la mente de los pueblos con medios de comunicación “estupidizantes”
Ellos son los verdaderos terroristas, mismos que actualmente en México, han decidido detener las protestas populares con la fuerza de las armas y con leyes como las que acaban de aprobar los senadores.
Pero la historia demuestra que cuando los terroristas de Estado tienen que recurrir a estas medidas es porque sienten su debilidad y presienten que su fin está cerca.
viernes, 27 de abril de 2007
Once Razones que Desenmascaran a USA como Terrorista
La liberación del terrorista cubano-norteamericano Luís Posada Carriles demuestra que el discurso antiterrorista de George W. Bush es sólo una careta. A continuación publicamos lo que la Embajada venezolana en México difundió como las “11 verdades sobre la protección del terrorista Luís Posada carriles”, que de manera contundente desenmascara a los Estados Unidos como un estado terrorista
La liberación de Luís Posada Carriles sumara un elemento más al historial de protección y promoción de acciones terroristas del gobierno del presidente Bush, de las cuales señalamos las siguientes verdades:
1. Este 11 de abril de 2007 se cumplen cinco años del golpe de Estado ejecutado contra el gobierno democrático del presidente Hugo Chávez Frías. En este aniversario del golpe de Estado, el terrorista Luís Posada Carriles fue liberado por el presidente George W. Bush y goza de la misma impunidad que disfrutan otros terroristas, igualmente prófugos de la justicia, asilados y amparados por el gobierno norteamericano.
2. Tanto la voladura del avión de Cubana de Aviación en 1976, como el golpe de Estado de 2002 en Venezuela, fueron dirigidos con la complicidad de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos.
3. Los documentos desclasificados por la propia CIA muestran que Luís Posada Carriles prestaba servicios desde la década de los 60 para ese organismo de inteligencia.
4. En documentos presentados a la Corte de El Paso, Texas, los abogados de Posada Carriles reconocen que durante su estadía en Venezuela en los años 70, era un agente encubierto de la CIA.
5. Con la ayuda de Washington, el terrorista logró escaparse de una cárcel venezolana en 1985 para inmediatamente comenzar a dirigir una campaña de terror contra Nicaragua, durante una operación que ahora está calificada como el escándalo de Irán-Contra.
6. Luís Posada Carriles lleva 22 años como prófugo de la justicia de Venezuela, donde fue encausado como el autor intelectual de la voladura del avión que mató a 73 personas.
7. Este terrorista ingresó a Estados Unidos ilegalmente en marzo de 2005, la República Bolivariana de Venezuela pidió su detención y extradición el 15 de junio de 2005. A 22 meses de esa solicitud de extradición todavía no se ha obtenido respuesta por parte del gobierno de Estados Unidos. En vez de darle curso a la solicitud de extradición de Luís Posada Carriles, quien es un terrorista convicto y confeso, el gobierno de George W. Bush, en una maniobra para protegerlo, encaminó un trámite administrativo de inmigración, acusándolo solamente de ingreso ilegal al país.
8. El fiscal no presentó al juez las abundantes evidencias que tenía a su disposición y permitió que un cómplice del terrorista Posada en la época en que se dedicaban a torturar y a asesinar en operaciones antisubversivas en Venezuela, Joaquín Chafardet, declarara como un testigo desinteresado que podía opinar como experto sobre las condiciones de derechos humanos en Venezuela, y así justificar una cínica protección a Posada de acuerdo a la Convención contra la Tortura.
9. Sabiendo que puede evitar su liberación con simplemente certificarlo como terrorista, hasta ahora el Departamento de Seguridad no lo ha hecho. El gobierno de George W. Bush tampoco ha querido implementar una orden de detención con fines de extradición, cosa que también impediría su liberación.
10. La conducta del gobierno de Bush durante el trámite judicial sobre Posada Carriles revela una serie de maniobras legales diseñadas a proteger y no procesar al terrorista, porque éste ha sido por más de cuatro décadas un fiel y cumplidor empleado de los servicios de inteligencia de Estados Unidos en todas las acciones de violencia que ha realizado en América Latina y el Caribe.
11. Al proteger a Luís Posada Carriles, Estados Unidos viola el Tratado de Extradición con Venezuela, las Convenciones Internacionales contra el terrorismo, y se burla de la memoria de las víctimas y la justicia, amparando con su conducta el terrorismo internacional.
domingo, 22 de abril de 2007
DECLARACION DEL COMITÉ DE FAMILIARES DE LA VICTIMAS DE LA VOLADURA DEL AVION DE CUBANA EN BARBADOS
Compatriotas
En momentos que compartimos el profundo dolor con los familiares y el pueblo norteamericano, por el asesinato de los jóvenes estudiantes de la Universidad Tecnológica de Virginia, se produce la horrenda e insólita decisión del gobierno de los Estados Unidos de darle la libertad bajo fianza al connotado asesino y terrorista internacional Luis Posada Carriles.
Nos llena de indignación que este verdugo protegido por las autoridades norteamericanas regrese con toda la seguridad y garantías a Miami, guarida de terroristas que durante más de 40 años han cometido numerosos crímenes contra nuestro pueblo.
Una vez más la sin razón y la impunidad, se impone a la razón, a la verdad y a la justicia.
La noticia dada a conocer ayer por los medios de prensa del mundo vuelve a enlutarnos y nos hace recordar los terribles y amargos momentos vividos en octubre de 1976, cuando aun niños perdimos abruptamente a nuestros familiares por el abominable crimen cometido por Posada y Bosch contra civiles inocentes al explotar una bomba colocada en el avión de Cubana de aviación en las costas de Barbados.
Hoy queremos alertar al mundo del peligro que representa que se encuentre libre el mayor asesino del hemisferio occidental.
Este repugnante verdugo fue reclutado y entrenado por la CIA para ejecutar horribles actos terroristas contra Cuba, junto al otro terrorista Orlando Bosch, quien se pasea libremente por las calles de Miami amparado por la amnistía que le concedió Bush padre cuando era presidente de los Estados Unidos.
Luis Posada Carriles participó en la invasión de Bahía de Cochinos, en la Operación Cóndor, organizador y autor intelectual del sabotaje y explosión en pleno vuelo de la nave de cubana de aviación que costo la vida a 73 personas el 6 de Octubre de 1976. Ayudado por la CIA a fugarse de una prisión de Venezuela en 1985, se vinculó de inmediato a la guerra sucia contra Nicaragua.
Notable narcotraficante, responsable del envió de drogas a los Estados Unidos. Prestó importantes servicios a la Fundación Cubana-americana con la cadena de actos terroristas contra centros turísticos en La Habana en la década del 90. Tuvo una activa participación en planes de asesinatos contra nuestro Comandante en Jefe.
La decisión de permitir que Posada Carriles esté libre en Miami es la más clara demostración de la doble moral del gobierno norteamericano, libera a un terrorista y mantiene en una injusta y cruel prisión a cinco luchadores antiterroristas.
Los familiares de las victimas del terrorismo no podemos salir del asombro, ante tanto cinismo. El gobierno de los Estados Unidos se ha burlado de los acuerdos y tratados que le obligan juzgar a Posada Carriles como un terrorista. El 11 de Mayo, Posada comparecerá ante una corte acusado únicamente de mentiroso, que infamia, que burla a la opinión pública internacional, al pueblo norteamericano y a los familiares de las víctimas de los crímenes cometidos por este verdugo que de inmediato debe regresar a prisión, esa es nuestra exigencia.
Nunca podremos olvidar sus desafiantes palabras de que no se arrepiente de nada y que si volviera a nacer, haría lo mismo. Cuando fue entrevistado sobre la bomba que ordenó detonar en el Hotel Copacabana y que puso fin a la vida de Fabio Di Celmo, sentenció con total desprecio por la vida: el joven Italiano”se encontraba en el lugar y en el momento equivocado”.
Esas palabras dichas por este celebre asesino, fueron inconcebiblemente repetidas por el Presidente Bush, quien al referirse a los jóvenes estudiantes asesinados en la Universidad Tecnológica de Virginia afirmó que estos se encontraban en el lugar y en el momento equivocado.
Esta vigilia que comenzamos hoy es para alertar al mundo de la responsabilidad de la Administración Bush por la liberación y protección del terrorista Posada Carriles, para exigir que el verdugo regrese a prisión, que sea juzgado como lo que es: un connotado terrorista o que sea extraditado a Venezuela, no hay otra alternativa, los pueblos tienen ansias de justicia.
Este momento de indignación hace recordar el poema Pido Castigo del inolvidable poeta Pablo Neruda:
PARA LOS QUE DE SANGRE SALPICARON LA PATRIA,
PIDO CASTIGO
PARA EL VERDUGO QUE MANDO ESTA MUERTE.
PIDO CASTIGO
PARA EL TRAIDOR QUE ASCENDIO SOBRE EL CRIMEN.
PIDO CASTIGO
PARA EL QUE DIO LA ORDEN DE AGONIA,
PIDO CASTIGO
PARA LOS QUE DEFENDIERON ESTE CRIMEN.
PIDO CASTIGO .
viernes, 20 de abril de 2007
Con la liberación de Posada el gobierno de EE.UU. busca comprar el silencio del terrorista sobre sus crímenes al servicio de la CIA
Cuba condena la desvergonzada decisión de poner en libertad al terrorista Luis Posada Carriles y señala al gobierno de los Estados Unidos como el único responsable de este acto cruel e infame que busca comprar el silencio del terrorista sobre sus crímenes al servicio de la CIA, especialmente en la época en que Bush padre fue su Director General.
Con esta decisión, el gobierno norteamericano ha ignorado el clamor levantado en todo el mundo, incluso dentro del territorio de los Estados Unidos, contra la impunidad y la manipulación política que este acto entraña.
Esta decisión es un insulto al pueblo cubano y a los pueblos que perdieron a 73 de sus hijos en el abominable atentado de 1976 con el derribo, frente a las costas de Barbados, de un avión civil de Cubana de Aviación.
Esta decisión es un insulto al propio pueblo de los Estados Unidos, y es un rotundo mentís a la supuesta "guerra contra el terrorismo" declarada por el gobierno del Presidente George W. Bush.
Al gobierno de los Estados Unidos le habría bastado con certificar el carácter terrorista de Luis Posada Carriles para impedir su liberación, y de conformidad con la Sección 412 de la Ley Patriota de los Estados Unidos, haber reconocido que "su liberación amenaza la seguridad nacional de los Estados Unidos o la seguridad de la comunidad o de cualquier persona".
El gobierno de los Estados Unidos también habría podido aplicar las regulaciones que le permiten al Servicio de Inmigración y Aduanas retener a un extranjero no admisible en el territorio norteamericano y sujeto a la deportación. Para ello habría bastado que las autoridades norteamericanas hubiesen determinado que Posada Carriles es un riesgo para la comunidad o que liberarlo entrañaría el riesgo de que se fugara.
¿Por qué el gobierno de los Estados Unidos permitió que el terrorista ingresara impunemente en el territorio norteamericano a pesar de los llamados de alerta formulados por el Presidente Fidel Castro?
¿Por qué el gobierno norteamericano lo protegió durante los meses que permaneció ilegalmente en su territorio?
¿Por qué, teniendo todos los elementos para ello, se limitó, el pasado 11 de enero, a acusarlo de delitos de menor cuantía, de carácter eminentemente migratorio y no de lo que realmente es: un asesino?
¿Por qué se le libera, cuando la propia Jueza Kathleen Cardone, en su dictamen del día 6 de abril que ordenó la excarcelación del terrorista reconoció que se le acusa "de haber estado involucrado en, o de estar asociado con algunos de los hechos más infames del Siglo Veinte?” Algunos de estos hechos incluyen la invasión de la Bahía de Cochinos, el escándalo Irán-Contras, el derribo del vuelo 455 de Cubana de Aviación, las bombas de 1997 en centros turísticos de La Habana y, según algunos teóricos de la conspiración, en el asesinato del Presidente John F. Kennedy.
¿Por qué ahora el Servicio de Inmigración y Aduanas del Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos no utiliza los mecanismos que tiene a su disposición para mantener en prisión al terrorista, con el indudable argumento, ya utilizado por la Fiscalía General de los Estados Unidos en fecha tan cercana como el pasado 19 de marzo de que, de ser liberado, se corre el riesgo de que se fugue?
¿Por qué el gobierno de los Estados Unidos ha hecho caso omiso de la solicitud de extradición presentada, con todos los requisitos de rigor, por el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela?
¿Cómo es posible que se libere hoy al más notorio terrorista que jamás ha existido en este hemisferio y permanezcan en cruel prisión cinco jóvenes cubanos cuyo único delito ha sido el de luchar contra el terrorismo?
Para Cuba, la respuesta es clara. La liberación del terrorista ha sido gestada por la Casa Blanca como compensación para que Posada Carriles no divulgue lo que sabe, para que no hable de los innumerables secretos que guarda sobre su prolongado periodo como agente de los servicios especiales norteamericanos, en que actuó en la Operación Cóndor, y en la guerra sucia contra Cuba, contra Nicaragua y contra otros pueblos del mundo.
La plena responsabilidad por la liberación del terrorista y por las consecuencias que de ella deriven, recae directamente sobre el gobierno de los Estados Unidos y, muy particularmente, sobre el Presidente de ese país.
Incluso ahora, después de su liberación, el gobierno de los Estados Unidos tiene toda la información y los mecanismos legales para volverlo a arrestar. Falta solo tener la voluntad política para luchar en serio contra el terrorismo y recordar que, según el Presidente Bush, “si usted da refugio a un terrorista, si apoya a un terrorista, si alimenta a un terrorista, usted será tan culpable como los terroristas".
La Habana, 19 de abril del 2007
miércoles, 11 de abril de 2007
La respuesta brutal
Por Fidel Castro Ruz

Fue el propio presidente Bush quien eludió en todo momento el carácter criminal y terrorista del acusado. Se le protegió imputándole una simple violación de trámites migratorios. La respuesta es brutal. El gobierno de Estados Unidos y sus instituciones más representativas decidieron de antemano la libertad del monstruo.
Los antecedentes son bien conocidos y vienen de muy atrás. Los que lo entrenaron y le ordenaron destruir una nave cubana de pasajeros en pleno vuelo, con 73 atletas, estudiantes y otros viajeros nacionales y extranjeros a bordo, además de su abnegada tripulación; los que, estando preso el terrorista en Venezuela, compraron su libertad para suministrar y prácticamente dirigir una guerra sucia contra el pueblo de Nicaragua, que significó la pérdida de miles de vidas y la ruina del país por décadas; los que le dieron facultades para contrabandear con drogas y armas a fin de burlar las leyes del Congreso; los que con él crearon la terrible Operación Cóndor e internacionalizaron el terror; los que llevaron a la tortura, la muerte y muchas veces a la desaparición física de cientos de miles de latinoamericanos, era imposible que actuaran de otra forma.
No por esperada la decisión de Bush es menos humillante para nuestro pueblo, porque fue Cuba la que, partiendo de las revelaciones de “Por Esto!”, órgano de prensa del Estado mexicano de Quintana Roo, complementadas después por nuestros propios medios, supo con toda precisión que Posada Carriles entró desde Centroamérica, vía Cancún, hacia Isla Mujeres, desde donde, a bordo del Santrina, después de ser inspeccionada la nave por las autoridades federales de México, se dirigió junto a otros terroristas directamente a Miami.
Denunciado y emplazado públicamente el gobierno de ese país con datos exactos sobre el tema desde el 11 de abril del 2005, demoró más de un mes en arrestar al terrorista y tardó un año y dos meses en reconocer que Luis Posada Carriles entró ilegalmente por las costas de la Florida a bordo del Santrina, un supuesto buque‑escuela matriculado en Estados Unidos.
De sus incontables víctimas, de sus bombas contra instalaciones turísticas en años recientes, de sus decenas de planes financiados por el gobierno de Estados Unidos para eliminarme físicamente no se dice una sola palabra.
No era suficiente para Bush haber ultrajado el nombre de Cuba instalando en el territorio ilegalmente ocupado de Guantánamo un horrible centro de tortura similar al de Abu Ghraib, que al ser conocido causó espanto en el mundo. La cruel acción de sus antecesores no le parecía suficiente. No le bastaban los 100 mil millones de dólares que obligaron a gastar a un país pobre y subdesarrollado como Cuba. Acusar a Posada Carriles era acusarse a sí mismo.
A lo largo de casi medio siglo, todo era válido contra nuestra pequeña isla a 90 millas de sus costas, que deseaba ser independiente. En la Florida se instaló la más grande estación de inteligencia y subversión que había existido en el planeta.
No bastaba la invasión mercenaria de Girón, que costó a nuestro pueblo 176 muertos y más de 300 heridos cuando los pocos especialistas de Medicina que nos dejaron no tenían experiencia en heridas de guerra.
Antes había estallado en los muelles del puerto de La Habana el buque francés La Coubre, que transportaba
armas y granadas de fabricación belga para Cuba, causando con sus dos explosiones, bien sincronizadas, la muerte a más de 100 trabajadores y heridas a otros muchos en plena faena de salvamento.
No bastaba la Crisis de Octubre de 1962, que llevó al mundo al borde límite de una guerra termonuclear total, cuando ya existían bombas 50 veces más poderosas que las que estallaron sobre Hiroshima y Nagasaki.
No bastaba la introducción en nuestro país de virus, bacterias y hongos contra plantaciones y rebaños, e incluso, aunque parezca increíble, contra seres humanos. De laboratorios norteamericanos salieron algunos de estos patógenos para ser trasladados a Cuba por terroristas bien conocidos al servicio del gobierno de Estados Unidos.
A todo esto se añade la enorme injusticia de mantener en prisión a cinco heroicos patriotas que, por suministrar información sobre las actividades terroristas, fueron condenados de forma fraudulenta a sanciones que alcanzan hasta dos cadenas perpetuas, y soportan estoicamente, cada uno de ellos en cárceles diferentes, crueles maltratos.
Más de una vez el pueblo cubano ha desafiado sin vacilar el peligro de morir. Demostró que con inteligencia, usando tácticas y estrategias adecuadas, especialmente estrechando la unidad en torno a su vanguardia política y social, no habrá fuerza en el mundo capaz de vencerlo.
Pienso que el próximo Primero de Mayo sería el día ideal para que nuestro pueblo, con un mínimo de gasto en combustible y medios de transporte, exteriorice sus sentimientos a los trabajadores y los pobres del mundo.
















































































































